MI PRIMERA VEZ…. EN LA NASCAR MEXICO
Autor: | Guardado en: UncategorizedHace algunos meses, platicando con mi buen amigo Luis Olivares, acordamos que en una de las sedes que se encontrara cerca a mi residencia (Xalapa, Veracruz) iría a conocer lo que significa para los amantes del automovilismo, la fiesta más importante en nuestro país, sobre este deporte. La Nascar México.
Pues bien, sabiendo que la sede cercana es en el estado de Puebla, específicamente en Amozoc, quedamos que iría para el 6 de septiembre a vivir tan especial acontecimiento.
Debo decirles, que por ser mi primera vez en este tipo de eventos, me encontraba ansioso por que llegara el día. Fechas anteriores, traté de involucrarme más a fondo en este deporte para poder entenderle y saber por lo menos, lo que iba a estar viendo.
Así, aprendí que en el automovilismo, una mamila no tiene la misma definición de lo que sucede, si la escuchamos en boca de algún aficionado en el futbol.
Gráficamente, los colores que se usan en las banderas tienen acepciones similares a las que un conductor debe considerar, el amarillo es precaución, el verde significa continuar, el blanco es el aviso de que está por terminar la carrera (la última vuelta) y la fatal bandera roja, que avisa que ha concluido por alguna situación la carrera. Obvio, la bandera a cuadros significa que se ha llegado a la meta.
Debo confesar, que mi deporte favorito, como el de muchos mexicanos, es el futbol (ya se, algunos fanáticos del automovilismo me dirán que soy panadero, ja ja); pero, después de esta grata experiencia, vivir un buen deporte, disfrutarlo, no tiene realmente una gran diferencia.
Sabedor de ello y por ver muchas fotografías de quienes han asistido a este tipo de eventos, me dispuse tal cual hago cuando realmente se goza un deporte, a comprarme mi atuendo para tal acontecimiento.
Ante tanta variedad de ropa para el automovilismo, opté por adquirir una camiseta sencilla que por lo menos, en imagen podríamos decir, me encontraba listo para asistir a la carrera.
Un día antes, prepare todo para mi viaje, le pregunte a Oli que cosas se podían pasar, el costo de las localidades, etc. Preparé mi cámara para dejar un antecedente de mi visita y descansar para levantarme temprano y llegar a buena hora.
Es el 6 de septiembre; por lo que, salí desde temprano rumbo a una nueva aventura.
Llegado al autódromo, dejé mi coche en uno de los muchos estacionamientos que hay en un costado y que por un costo de $40 pesos se tiene acceso a él (nunca me dieron un ticket ni nada pero confié que al salir, encontraría mi coche en buen estado y que no me cobrarían de nuevo el acceso).
Caminé hasta llegar a la taquilla, en el trayecto me topé con muchos puestos y ¡claro!, no podían faltar los revendedores. Algo curioso, porque normalmente, la ganancia de los revendedores en cualquier evento, es que el precio de la localidad, se eleva; pero éstos cuates eran yo pienso, fanáticos del automovilismo o enviados por Matute para que todo mundo asistiera y en lugar de ir a ver Puebla vs Chivas, asistiéramos a la Nascar México. El costo del boleto en la reventa era hasta de 100 pesos, cuando en taquilla era de 120. ¿Increíble no?
Bueno, comprado el boleto en taquilla, porque se me hizo misterioso tan barato el costo en la reventa, entré al autódromo y… me sorprendí mucho que, uno de los narradores de la carrera local, tenía la voz idéntica a mi buen amigo Luis Olivares, es más, de inicio lo primero que me dije, “vaya, como ha crecido el buen Oli que ya narra las carreras”.
Entrando, entrando, los patrocinadores regalando cositas a los asistentes, me armé de un mini botiquín porque logré obtener pastillas para el dolor de cabeza, rastrillos, gel para el cabello, bebidas refrescantes, etc.
Como no sabía ni donde se debe sentar uno, no sabía realmente a dónde dirigirme y seguí la regla general para este tipo de situaciones, hacer lo que hacen los demás. Así fue como llegué a la tribuna que se encontraba al final de la primera recta, frente a pits y que después me dijeron que ese era uno de los mejores lugares, ¡vaya suerte de principiante!.
Sentadito como cuando se llega por primera vez a una casa ajena o a la escuela, me dispuse a observar todo lo que se encontraba a mi alrededor, bonito el lugar y la vista que tiene el autódromo es inmejorable; debo decirles que, por la referencia que tenía yo de las carreras que se televisan, supuse erróneamente, que las primeras serían como las segundas, un poco aburridas.
Terminadas las carreras iniciales, la expectación entre todo el público se centraba no sólo al hecho de esperar que comenzara el plato fuerte, sino que no lloviera y por lo tanto, se cancelara la carrera. Por más que la gente se desesperaba , atentos al homenaje a Carlos Pardo, a entonar el himno nacional, prevalecía el temor de que se cancelara en cualquier momento la carrera.
Como bien dicen los promocionales de los circos o de eventos para los pequeños “Niños lleven a sus papás”, en este caso hubiese sido adecuado decirles a las novias, esposas o amigas de los señores. “Señora, lleve a su marido” y, ello se debe a que para deleite de las féminas, se paseó en moto el actor Gabriel Soto y ya saben, todas las damas, expectantes con sus cámaras.
Por fin, llego el momento en que anunciaron que los “pilotos a sus autos”, y que por lo tanto, diera inicio lo que yo estaba esperando, la carrera.
Algo que me llamó mucho la atención, es que toda la gente, como si estuviéramos en algún concierto de cualquier artista de gran importancia, nos encontrábamos parados, compartiendo la adrenalina que, con tan solo escuchar el rugido de los motores, inmediatamente te dejas atrapar por todo lo que en ese momento se encuentra aconteciendo.
Cada vez que pasaban los vehículos a gran velocidad, era un deleite musical, cada vez que llegaban a la parte de los circuitos, acercándose a donde nos encontrábamos, el sonido era similar a cuando ustedes escuchan un avión.
Maravillado por tan agradable espectáculo, comenzó a darse un plus a mi visita por vez primera a la Nascar México, Patrick Goeters, el piloto al que mi buen amigo Luis Olivares spottea (no se si se escriba así, sino, disculpas soy nuevo), se encontraba en la pelea desde las primeras vueltas por ocupar el primer lugar.
Poco a poco, Goeters alcanzó la primera posición y casi toda la carrera permaneció en el liderato, algo que me motivó más para estar atento a la carrera que en realidad, estuviera o no en esa posición, me encontraba por demás agradecido de haber ido.
Debo reconocer que Patrick, con la ayuda de su spotter, realizaron una carrera inteligente, donde nunca buscaron comerse el pastel de un solo bocado, siempre tratando de mantenerse en la primera posición y cercano a quienes estuvieran en ella; a pesar de que hubo muchas banderas amarillas por los constantes accidentes en la carrera y que hacían perder la ventaja que Goeters les llevaba a los demás, siempre buscó sorprender a todos y así, adjudicarse un merecido primer lugar de la carrera.
Es tan importante y merecido el triunfo de Patrick Goeters, que sin ser un conocedor, les aseguro que con este resultado, quienes no lo consideraban como un piloto que puede estar en las primeras posiciones de la Nascar, hoy día será en cada carrera alguien en quien la prensa y los pilotos, tendrán el cuidado suficiente por preguntar en donde se encuentra.
Terminada la carrera, observé que en el puente que atraviesa la meta para entrar a la zona de garaje, muchos aficionados se encontraban cruzándola, por lo que opté por hacer lo mismo.
Llegué a la zona de garaje y me dispuse a revisar cada centímetro para conocer aún más sobre lo que ahí se guarda.
Un paréntesis….
En uno de los stands, ví que había mucha gente alrededor y mi sorpresa fue ver, que el actor que se había paseado en moto, se encontraba firmando autógrafos y tomándose fotos con sus fans y sin importarle el calor que prevalecía, sudando a mares, siempre con una sonrisa recibía a todas las chicas que se le acercaban e igualmente, cada persona que le pedía una foto, con una gran humildad, aceptaba y posaba para ellos.
Bueno, continuando con mi relato, al estar en el garaje, vi que también era una gran feria para los amantes de este deporte, muchas edecanes, muy guapas todas ellas, los patrocinadores regalando sus productos, los pilotos firmando y tomándose fotos con los fanáticos, los vehículos a disposición de todos para tomarse fotos. Una gran fiesta al culminar la carrera que hace muy atractivo este tipo de eventos.
En ese inter, me tocó conocer a una persona que a lo largo de algunos meses, con gran disposición y un enorme carisma, participa todos los jueves aquí en www.radioviaipi.com en punto de las 18 horas de México. Mi buen amigo, Luis Olivares, a quien tuve el gusto de conocer y, sabedor de todo lo que acontecía a su alrededor, me sentí por demás agradecido por dedicarme un tiempo para charlar sobre lo que yo había vivido esa tarde.
Después de saludar a Oli, continué viendo la zona de garaje y finalmente, cansado de tanto caminar y con unas grandes “chapas”, me dispuse a salir del autódromo con una gran satisfacción de haber viajado para estar presente en este gran pero gran evento.
Mis últimas reflexiones.
- No es porque nosotros aquí, en Radio Via I Pi.com (www.radioviaipi.com), desde el inicio de nuestras transmisiones, hayamos decidido que existiera un programa de automovilismo; pero, debemos agradecer a quienes si son fanáticos de este deporte, que sigan escuchando actualmente el programa de Luis Olivares, porque así mantienen vigente este esfuerzo que se hace para que gente como yo, en algún momento se animen a asistir a las carreras que existen en México en cualquiera de sus categorías y buscar siempre, que se logre abrir la oportunidad de que mas medios de comunicación, se preocupen por fomentar este deporte y en especial este tipo de eventos. Ojalá, y espero que se pueda dar en algún momento, podamos en Radio Via I Pi.com (www.radioviaipi.com) transmitir en vivo las carreras de la Nascar México.
- Si va usted a asistir a este evento, le aconsejo que lleve dos cosas muy importantes, un bronceador y una gorra, porque después de este viaje, parece que fui a asolearme a alguna de las playas de nuestro país.
- Y especialmente, agradezco a Luis Olivares por la invitación de asistir a este evento, porque gracias a eso, hoy día me considero un seguidor de la Nascar México.
Comentarios o sugerencias en contacto@radioviaipi.com
Sigan escuchando Radio Via I Pi.com (www.radioviaipi.com)
¡Nos leemos en la próxima!
September 7th, 2009 a las 11:10 pm
Definitivamente todo lo que dices es cierto, hay una gran adrenalina compartida y yo puedo compartir que el ambiente de Nascar es algo muy familiar, al hablar con los pilotos siempre comentan que en la pista son rivales pero fuera de eso todos son buenos amigos y se nota. Siempre vale la pena el sol y viajar grandes distancias por ir a compartir esos momentos con personas tan queridas y admiradas, además de que siempre está la carga emocional de que este año los triunfos en general están dedicados a nuestro muy querido Carlos Pardo.
Gracias a ustedes por el programa de radio y Bienvenido al clan de fanáticos de las carreras de autos.
Chary